Sobre mí: una mirada humana e integradora de la psicología
Actualizado: hace 2 días

Mi trayectoria personal y profesional, más allá del ámbito de la psicología, me ha enseñado que cada persona tiene una historia única, una manera particular de sentir y comprender el mundo y unas circunstancias que merecen ser escuchadas y comprendidas sin juicios. Este recorrido me ha permitido desarrollar una mirada empática, sensible y cercana, desde la que acompaño a cada persona respetando su ritmo, su historia y sus necesidades.
Soy Psicóloga General Sanitaria, con formación especializada en Trauma, EMDR, Caja de Arena y Salud Mental Perinatal, ámbitos que han despertado en mí un interés profundo, tanto por su relevancia clínica como por su capacidad para ayudarnos a comprender mejor el sufrimiento humano y los vínculos que construimos a lo largo de la vida.
Mi interés por el trauma nace de la importancia que concedo a nuestra historia vital y a las experiencias que, en ocasiones, dejan huellas que no siempre somos capaces de reconocer o expresar con palabras. Comprender cómo estas vivencias influyen en nuestras emociones, nuestras relaciones y nuestra manera de estar en el mundo es, para mí, una parte fundamental del proceso terapéutico.
La salud mental perinatal ocupa también un lugar muy especial en mi trayectoria, especialmente desde que soy madre. La maternidad me ha acercado aún más a la complejidad emocional que acompaña a esta etapa, a los cambios que implica y a la necesidad de ofrecer un espacio de comprensión y apoyo sin exigencias ni ideales imposibles. Acompañar a las mujeres y a las familias durante el embarazo, el posparto y los procesos de transformación que rodean a la maternidad significa reconocer que cuidar también requiere ser cuidado.
Asimismo, mi experiencia personal y familiar en el ámbito de las neurodivergencias me ha permitido acercarme a esta realidad desde una perspectiva más profunda y comprensiva. Esta vivencia refuerza mi interés por entender a cada persona más allá de las etiquetas diagnósticas, reconociendo sus particularidades, sus fortalezas, sus dificultades y su manera singular de relacionarse con el entorno.
Mi formación de posgrado en Psicología Humanista Integradora ha contribuido a consolidar mi forma de entender la terapia: una psicología que contempla a la persona en su totalidad, atendiendo a sus dimensiones biológica, psicológica y social, así como a su historia, sus vínculos y su contexto. Considero que una persona es mucho más que sus síntomas, sus dificultades o cualquier diagnóstico que pueda recibir.
Por ello, entiendo la psicoterapia como un proceso único y personal, que no puede reducirse a aplicar una técnica de la misma manera a todo el mundo. Cada proceso requiere escucha, respeto, flexibilidad y una comprensión profunda de quien tenemos delante. Las herramientas terapéuticas son importantes, pero también lo es la manera en que las utilizamos y el espacio que construimos para que la persona pueda sentirse segura, comprendida y acompañada.
Creo firmemente que el vínculo terapéutico es uno de los pilares fundamentales de la terapia. Un espacio en el que poder mostrarse sin miedo al juicio, comprender lo que nos sucede, elaborar experiencias difíciles y descubrir nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.
Mi propósito es acompañarte desde una mirada integradora, sensible y respetuosa, combinando mi formación y las herramientas terapéuticas con una atención individualizada, adaptada a tu historia y a tus necesidades.
Porque no se trata de encajar en una etiqueta ni de convertirnos en alguien diferente para responder a las expectativas externas, sino de comprendernos mejor, recuperar recursos y encontrar una manera más consciente y amable de vivir nuestra propia historia.



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